lunes, 22 de junio de 2009

Un café, un té, una cerveza... Qué más da? Estamos en buenas compañías...

El camarero las miró con resignación. Desde hacía 6 meses cada viernes y sábado las encontraba sentadas a las cuatro y media en punto de la tarde pidiendo su caña, para la rubia, un té de vainilla para la de cabellos ondulados y otro rojo para la morena. Su compañero sonrió al percatarse que las miraba y le colocó las bebidas en su bandeja.

Cuando llegaban siempre buscaban la misma mesa, al lado de la ventana con vistas al río, aún que muchas veces estaban todas ocupadas y escogían la más cercana. Dos de ellas muchas veces se ponían a divagar mirando hacia el río mientras la rubia no dejaba de ojear su teléfono móvil de última generación, casi siempre cambiándolo cada mes. Aunque por su manera de vestir nunca se diría que era una chica acaudalada... Era el oficio de camarero, estudiar a todos los clientes.

Se paró en frente de la mesa y les costó que se dieran cuenta de que estaba allí.

-Uy, perdona cielo, no te he visto. Vamos, pon todo lo que tengas encima de la mesa - La de cabellos cortos con flequillo le dijo aquello con una sonrisa, era la que más miedo le daba.

-Dalila, déjalo, no ves que te mira con malos ojos? -La castaña la regaño y le dio un golpecito en el brazo, la rubia se rió y las miró con ternura.

-Si es que no hay manera, dejalá Dana, ella verá a quien se liga.

Las dos estallaron a carcajadas y la morena sacó les sacó la lengua. Se volvió al camarero y le susurró.

-No se lo tomes en cuenta, son así de chulas ellas, gracias por traer las cosas.

-Muchas gracias por el té guapo! -Contestó animada la castaña

-Gracias... -Siempre la rubia le pareció la más sensata, parece que es la excepción.

El camarero se alejó con ganas de estar ya atendiendo a los demás, temblándole las piernas. Las tres lo miraron y se echaron a reír.

-Si es que sois de lo que no hay chicas...

-Tú calla Guri, que raro que no dijiste nada verde en aquellos momentos -La castaña revolvió las hojas mojadas de té y le sonrió .

-Si tú supieras todo lo que pensé, si es que ese culo no se suele ver por ningún lado -La rubia se tapó la boca riendo.

-Ehh!! No te copies, eso es lo que yo pensé, no ves que no paro de tirarle los trastos? -La morena hizo acto de presencia y regaño a la rubia, la castaña comenzó a reírse.

-Claro, todo para ti cacho guarra, y para las demás qué??

-Habló la que no tiene donde escoger...

-Oye, eso no tiene nada que ver -La castaña sonrió bajando la cabeza.

-Bueno, ya, centraros, este no era el tema que veníamos a discutir - Dalila destapó la taza y echó los dos sobrecitos de azúcar moreno en su té. - A ver Dana, has comenzado ya la primera publicación?

-Que va, si llevo unos días... Tengo alguna que otra idea, pero ya sabéis, terminaré haciendo otra cosa.. - Copió a la morena y sin que se lo dijera se levantó y volvió con dos sobrecitos de azúcar dándole uno a Dalila.

-Vale, y tú Guri, has hecho algo?

-Que va a hacer, estaba muy ocupada en sus rollos cibernéticos -La miró Dana aguantándose la risa.

-No son rollos cibernéticos, se llama AMOR! -Le corrigió y dio un sorbo a su cerveza.

-Vale, vale, lo que tú digas...

-Bueno, hiciste algo o no? -Siempre Dalila llevando las riendas de la conversación.

-No, nada de nada.

-Bff.. Si es que con vosotras no vamos a llegar a ningún lado... -Dijo mientras soplaba el té.

-Y tú, tía lista... Hiciste algo? -Dana la miró y sorbió su té de vainilla.

-Claro...

-El qué?

-Mm.. Pues, he pensado en él, he pensado en vosotras haciendo algo para el blog... y.. eso..

-Serás cara dura!!! -Dana miró indignada a Guri -Vamos, dile algo!

-Eres una mala madre.

-Vuestra madre os dice que os calléis.

-Cara dura... -Susurró la castaña.

-Silencio he dicho! -La miró con el ceño fruncido.

Las tres se miraron y se rieron por lo bajo, para darle paso a un cómodo silencio, cada una en sus pensamientos, haciendo planes para el día siguiente, noche de San Juan.

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